El Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding está situado en el sudoeste de la provincia de Sichuan, China. Es el hábitat de más del 30% de la población mundial del Panda Gigante y está entre los sitios más importantes de cría en cautividad de estos animales. Se fundó en 1987 tras el rescate de seis osos que se encontraban enfermos o faltos de alimento. A partir de aquellos precursores, los biólogos han conseguido que estos tímidos animales se reproduzcan hasta alcanzar los 130.

Aparte del Panda Gigante, es el refugio de otras especies en vías de extinción como el Panda Rojo.

Consisten en siete reservas naturales y nueve parques paisajísticos y abarca un área protegida de 9245 km². Este conjunto de lugares protegidos fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2006.

El Panda Gigante es un animal solitario, buen trepador y difícil de ver en libertad y muy asustadizo. Los adultos pueden pesar entre 100 y 150 kilos y medir un metro y medio. En libertad suelen vivir entre 14 y 20 años, mientras que en cautividad a veces alcanzan la treintena. Su carácter es tranquilo y relajado, aunque puede llegar a atacar con la fuerza de sus 150 kilos si se ve acorralado por un depredador. Los pandas se alimentan hasta 14 horas al día e ingieren hasta 30 kilos diarios de bambú.

Visitar la reserva del Panda Gigante en Chengdú es un imperdible en tu próxima visita a China.

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